¿NOS COMUNICAMOS CON ARMONÍA?

¿Utilizas el lenguaje amoroso de la empatía, la atención consciente y la conexión con tu parte más vulnerable (necesidades y emociones) en tus relaciones?

Si es así, ¿con qué frecuencia? Hace unos años leí el libro “La Comunicacion no Violenta”, también llamada “Comunicación Viva o Compasiva”, del Dr. Marshall B. Rosenberg, quien dedicó toda su vida a entender las raíces de la violencia y la compasión. Además de fascinarme este modelo comunicativo, constaté la capacidad de esta técnica a la hora de transformar nuestra manera de pensar, así como el cambio que supone explorar el mundo de las palabras y sustituir verbos y etiquetas que cataloguen, enjuicien y culpen por alternativas que contribuyan a la mejora de la conexión con el otro y a la construcción del diálogo como vía resolutiva de conflictos.

Hice varios talleres para aprender cómo llevar a la practica este lenguaje de vida, atraída siempre por las diferentes vías de transformación del actual paradigma mental/cultural reinante, y me pareció un modelo de pensamiento y comunicación acertado y muy recomendable. Hoy ofrezco un resumen breve a través del cual podréis detectar lo mucho que tienen en común este método y otras disciplinas actualmente en boga como “La Inteligencia Emocional” o con otras formas de enfocar la meditación como la “Comunicación Transparente” de Thomas Hübl.

Hallar el punto común esencial de varias sabidurías es ideal para sentir la seguridad de que estamos eligiendo prácticas valiosas que contribuyen al objetivo de salir del automático al que nos llevan nuestros patrones. Con la práctica de este sistema de transformación interior a través del lenguaje y la comunicación se pretende llevar la Información a la Acción. Ésta es mi propuesta de Hoy.

Este modelo de comunicación empática se compone de cuatro elementos que requieren espacio y tiempo para conseguir ver desde otra perspectiva. El primer paso es la observación de los hechos objetivos sobre el asunto que se desea comunicar, sin juzgar, culpar o interpretar nada sobre ellos. El segundo paso es contactar con los sentimientos que a ti te producen esos hechos observados. El tercero es detectar y aclarar las necesidades que subyacen en ti detrás de ese sentir. Lo que decimos, hacemos y pensamos suele estar en función de cubrir necesidades. El cuarto elemento sería pasar a pedir al otro lo que consideras te serviría para sentirte mejor , entendiendo las peticiones como un regalo que enriquecen la vida, no desde la carencia ni la exigencia. Tras este proceso viene la búsqueda de diversas estrategias, que son los recursos y acciones que utilizas para responsabilizarte de tus necesidades y aplicarlas, en el mayor de los casos, en que la persona a la que le pides que te solucione algo no pueda darte un Sí a tu petición. El manejar y digerir la negativa a tu pedido forma parte de pedir y difiere de exigir, donde no manejamos el No.

Este modelo comunicativo, además, utiliza dos símbolos para designar los dos tipos de lenguaje que tenemos opción de usar para expresar todo lo que nos sucede en el proceso de los anteriores cuatro elementos. Cada símbolo tiene unas motivaciones, valores, sentimientos, diálogo interno y estrategias de conducta que te llevan a diferentes estados vitales. Los símbolos son: El lenguaje chacal, que representa los patrones habituales de ataque, defensa o huida, y que conduce a aislarnos de la vida y tener una mala calidad en las relaciones debido a que juzga, ataca, rabia, culpa, exige y nos separa del otro; El lenguaje jirafa que representa los patrones naturales de hablar y escuchar desde el corazón. Su uso conduce a enriquecer nuestra vida y la calidad de nuestras relaciones debido a que aporta conexión, empatía, unión, confianza, respeto, comprensión, vulnerabilidad, mirar hacia dentro. Valores todos anhelados por el yo verdadero, el SER.

Os invito a iniciar la práctica de la Observación, usando la Pausa, el detenerte a mirar dentro, porque Todo Empieza en Ti. Date cuenta cómo es tu lenguaje, tanto interno como externo, cuándo usas un lenguaje de jirafa y cuándo el de chacal y cómo te hace sentir el usar uno u otro.
La práctica de la auto-empatía (entendida como acompañarte, atenderte, aceptarte, escucharte) te permitirá emprender con más facilidad la segunda propuesta de hoy que es… “la escucha contemplativa”. Consiste en poner atención plena a tu interlocutor en el momento que decides escuchar de verdad. Es una maravillosa manera de meditar. Al mismo tiempo que le dedicas tu presencia, tu tiempo al [email protected], estarás entrenado tu mente para acallarla y enfocarla en la dirección que tú le indiques. Estas dinámicas contribuirán ciertamente a la mejora y enriquecimiento de la armonía en tus relaciones.

“Yo ya no arreglo mis problemas. Arreglo mis pensamientos y los problemas se arreglan solos”

Louise Hay.

Si deseas seguir profundizando sobre todo esto y aprender a Comunicarte desde el corazón de Jirafa te invito a participar en mis talleres “Relaciones de corazón, auténticas y creativas”.

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donde compartiré los recursos y herramientas que me ayudan a comunicarme cada día con mas auténticidad en mis Relaciones.

Genoveva Martínez

 

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